Se cumplen 10 años de la entrada en vigor del Acuerdo de París

enero 14, 2026

Una década de desafíos, avances y lecciones para la acción climática global

Si bien en diciembre pasado celebramos los 10 años de la adopción del Acuerdo de París sobre cambio climático, será este 2026 cuando marquemos el décimo aniversario de su entrada en vigor.  

El que sigue siendo el acuerdo más importante para la gobernanza climática internacional fue aprobado en la COP21 en París, el 12 de diciembre de 2015. Unos meses más tarde, el 22 de abril de 2016, elegido por ser el Día de la Tierra, se abrió el periodo de firma del acuerdo con una ceremonia solemne en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York. Solo ese día, 174 países más la Unión Europea firmaron el acuerdo. 

A partir de ese día, cada país tendría que ratificar el acuerdo internamente y depositar dicha ratificación en la ONU. Tal y como marca el texto del acuerdo, el mismo solo entraría en vigor 30 días después de que se alcanzara el umbral mínimo de 55 ratificaciones de países que juntos emitieran al menos el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales. El 4 de noviembre de 2016 entraría así en vigor el acuerdo internacional que coordinaría la respuesta global frente al cambio climático, en un contexto de creciente urgencia científica, social y económica. 

Aunque el acuerdo entró en vigor en un tiempo récord y desde entonces ha influido la política climática de los países y empresas; estrictamente hablando, su periodo de vigencia comenzaría en 2020 puesto que los planes (contribuciones determinadas a nivel nacional) presentados por los países para cumplir el acuerdo empezarían a contar a partir de ese año, en el que expiraba el Protocolo de Kyoto.

Cuando se cumplen 10 años de la adopción y entrada en vigor del Acuerdo de París y a pesar de los profundos vaivenes políticos por los que atraviesa el mundo, este acuerdo sigue siendo la referencia central para la acción climática global. Comprender los objetivos del acuerdo y los avances que ha impulsado en estos díez años es clave para entender en qué momento estamos de la acción climática y que podría pasar en los próximos años.

La COP21 de París: el origen de un acuerdo histórico

El Acuerdo de París fue adoptado el 12 de diciembre de 2015 durante la COP21, celebrada en París, presidida por Francia y coorganizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Tras dos semanas de intensas negociaciones, 195 países y una organización regional, la UE, aprobaron por consenso un nuevo marco global para hacer frente al calentamiento global.

Este acuerdo llegó seis años después del fracaso de 2009 en la COP15 de Copenhague, donde no se logró un pacto jurídicamente vinculante. París supuso un punto de inflexión: por primera vez, todas las partes, tanto países desarrollados como en desarrollo, asumían compromisos climáticos dentro de un mismo marco, flexible y progresivo.

Qué establece el Acuerdo de París

El Acuerdo de París definió tres grandes objetivos a largo plazo:

  • Limitar el aumento de la temperatura media global muy por debajo de 2 °C para 2100 con respecto a la temperatura en la época preindustrial (sobre 1850), y esforzarse para que ese aumento no supere los 1.5 °C.
  • Incrementar la resiliencia y la adaptación a los impactos del cambio climático.
  • Alinear los flujos financieros con un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima.

Para alcanzar estos objetivos, el Acuerdo introdujo un enfoque innovador basado en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs), es decir, los compromisos climáticos que cada país define y que deben actualizar cada cinco años para aumentar progresivamente la ambición.

image

Avances y transformaciones en estos diez años

A lo largo de la última década, el Acuerdo de París ha impulsado cambios significativos en la agenda climática global. Algunos de los hitos más relevantes incluyen:

  • 2015: adopción del Acuerdo de París.
  • 2016: El Acuerdo de París entra en vigor tras alcanzar el umbral de ratificación necesario, iniciando su implementación a nivel global. Las primeras NDCs empiezan a ponerse en marcha y se refuerza la participación de actores no estatales como ciudades, empresas y regiones. En 2017, el presidente
  • 2017: nada más llegar al gobierno, el Presidente de Estados Unidos Donald Trump anuncia la intención de retirar a Estados Unidos del Acuerdo, lo que genera tensiones internacionales. La salida se haría efectiva en noviembre de 2020.
  • 2021: Con la llegada de Joe Biden, Estados Unidos regresa al Acuerdo de París el 19 de febrero de 2021. Ese mismo año, en la COP26 de Glasgow, se refuerza la urgencia de mantener vivo el límite de 1.5 °C y se avanzan reglas clave para la implementación del Acuerdo, incluyendo transparencia, seguimiento de emisiones y mecanismos de revisión de las NDCs.
  • 2022–2024: Se registran algunos de los años más cálidos desde que existen mediciones. La ciencia confirma que el mundo se acerca peligrosamente al umbral de 1.5 °C. Por otro lado, la transición energética se acelera, con un crecimiento histórico de las energías renovables, la eficiencia energética y la movilidad eléctrica.
  • 2023: En la COP28 en Dubái, se adopta el “Consenso de los EAU” como resultado del primer Balance Mundial de lo conseguido hasta ahora con el acuerdo. Por primera vez en una decisión final de una COP incluye un llamado a “transitar alejándose de los combustibles fósiles en los sistemas energéticos”, de forma justa, ordenada y equitativa, para mantener 1,5 °C al alcance. Sin embargo, desde entonces, esa decisión no se ha concretado hasta ahora en medidas específicas para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, primeros causantes del cambio climático.
  • 2025: Con el inicio de su segundo mandato, Donald Trump anuncia la intención de retirar a Estados Unidos nuevamente del Acuerdo de París; la salida formal se va a producir el 27 de enero de 2026. En 2025 tuvo lugar la COP30, celebrada en Belém (Brasil), coincide con el décimo aniversario de la adopción del Acuerdo de París. Esta Conferencia de las Partes no consigue llegar a un acuerdo para la salida de los combustibles fósiles pero Brasil promete que trabajaría en 2026 para hacer avanzar ese objetivo. Lee un análisis detallado de los resultados de la COP30 en este artículo.

Si bien, los países miembros del acuerdo han fracasado hasta el momento y no han presentado planes climáticos lo suficientemente ambiciosos como para cumplir el límite de temperatura del acuerdo, sí que hay que reconocer que durante estos diez años, el Acuerdo de París también ha servido de referencia para que algunos gobiernos, empresas, ciudades e instituciones financieras alineen estrategias, establezcan objetivos de neutralidad climática y desarrollen nuevas soluciones tecnológicas y financieras bajas en emisiones de carbono.

Obstáculos globales: guerras, desinformación y crisis de confianza

Aunque el Acuerdo de París ha guiado la acción climática internacional, también ha enfrentado vientos en contra que han complicado y ralentizado avances:

La guerra y su impacto en la agenda climática

Conflictos geopolíticos recientes, como la guerra en Ucrania, han tenido efectos colaterales sobre la inversión en transición energética y la estabilidad de los mercados. La inseguridad energética provocada por crisis bélicas ha llevado a algunos países a reorientar recursos hacia energías fósiles a corto plazo, desviando atención y financiación que podrían haber respaldado la descarbonización y la resiliencia climática. 

Desinformación, negacionismo y escepticismo climático

Otro desafío persistente ha sido la proliferación de desinformación y narrativas negacionistas que buscan desacreditar la evidencia científica sobre el cambio climático o minimizar su urgencia. Esto ha alimentado un caldo de cultivo de escepticismo que no solo influye en la opinión pública, sino que también erosiona la voluntad política de tomar decisiones valientes y transformadoras. Sobre este fenómeno puedes leer más aquí.

Crisis de confianza en las instituciones

La acción climática también se ve afectada por una crisis de confianza en las instituciones públicas y privadas. La pérdida de credibilidad de gobiernos, empresas e incluso organismos internacionales dificulta la cooperación necesaria para implementar soluciones integrales. Esta brecha social y política es un obstáculo real para la transformación climática y sostenible que demanda el Acuerdo de París.

Una década decisiva por delante

El Acuerdo de París sigue siendo un instrumento clave para hacer frente al cambio climático pero no es el único y ni gobiernos ni empresas o ciudades deben esperar a la próxima COP para tomar las medidas que están en su mano para reducir emisiones de gases de efecto invernadero o invertir en resiliencia. 

En lo institucional, la agenda climática continúa con nuevas citas clave, incluida una conferencia internacional impulsada por Colombia y Países Bajos para acelerar la salida de los combustibles fósiles, que refleja cómo el debate sobre el fin de los fósiles gana peso también fuera del marco formal de las COP. Tras la COP30, las próximas conferencias incluyen la COP31 en Turquía y la COP32 en Etiopía, que tendrán un papel central en la actualización de compromisos.

Autoría: 10 Billion Solutions – Comunicación sobre clima y sostenibilidad

Te invitamos a utilizar y reproducir este artículo publicado bajo licencia Creative Commons CC BY. Esta licencia te permite reutilizar el trabajo, pero en todos los casos debes citar a 10 Billion Solutions como fuente.

Compartir:

Más Noticias

Cuenta tu historia. Inspira el futuro.
Informe ONU CDN 2025
Don't miss a thing and subscribe to our newsletter!